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Traslados nacionales e internacionales

Traslados nacionales:

Las familias pueden trasladar a sus familiares fallecidos donde ellas deseen. Cuando alguien fallece en una localidad y su familia desea que sus restos descansen en otra, caben dos posibilidades:

  1. Si se ha optado por la cremación, la urna con las cenizas puede trasladarse dentro del territorio nacional sin necesidad de hacer ningún trámite. Si el viaje se realiza en avión, habrá que notificar y justificar la tenencia de la urna ante los responsables del control de pasajeros, por motivos de seguridad.
  2. Para trasladar un féretro, dependiendo de la distancia y las normativas autonómicas, pueden ser necesarios algunos servicios adicionales como tramitación de autorizaciones, féretros especiales o prácticas tanatológicas.

La empresa funeraria se ocupará de informarle y de organizar todos los trámites referentes a los traslados, así como de contactar con la empresa funeraria o el cementerio del lugar de destino.

Traslados internacionales:

¿Qué es una repatriación?

Repatriar es trasladar a su país de origen el cuerpo de una persona que ha fallecido fuera de él. Las repatriaciones se llevan a cabo a petición de la familia, el consulado o la compañía de seguros. Los traslados internacionales se realizan mayoritariamente en avión. Cuando el país de destino se encuentra cerca del país de origen (casos de Francia y Portugal) el traslado también puede realizarse por carretera en vehículo fúnebre.

¿Cómo se solicita una repatriación?

Un proceso funerario con repatriación se desarrolla de forma similar a un proceso funerario local. Si se encuentra en la necesidad de repatriar a un familiar, usted debe recurrir a una funeraria de su localidad. Además, es necesaria la intervención de una gestoría especializada en tramitación internacional. Es la funeraria quien  contacta y trata con esta gestoría.

¿Qué datos y documentación son necesarios en una repatriación?

Para desarrollar el proceso, básicamente, debe aportarse:

  • La solicitud de la familia.
  • El pasaporte original del difunto.
  • Cinco certificados médicos de defunción.
  • Cinco certificados literales de defunción.
  • La licencia original de inhumación.
  • El acta de embalsamamiento.
  • La carta consular.
  • La documentación emitida por sanidad.

Esta documentación será aportada en parte por la familia y en parte por la empresa funeraria, que la irá desarrollando dentro del proceso funerario.

Datos que, en general, la empresa funeraria debe conocer:

  • La filiación correcta para poder completar el cuestionario de Registro Civil.
  • El aeropuerto de destino de los restos.
  • El cementerio de destino.
  • La persona o empresa funeraria de destino que va a hacerse cargo del difunto.

Duración y coste extra de un proceso de repatriación

En procesos normales hablaríamos de una semana de duración aproximadamente. Respecto al coste, hay que satisfacer el flete del traslado del cuerpo en avión. En muchos casos la persona fallecida está asegurada, con lo cual el coste extra puede quedar cubierto por el seguro. Si los recursos son escasos, el consulado del país de destino podría contribuir a sufragar el coste del traslado o flete.

¿En qué varía el proceso cuando la familia opta por la cremación?

Usted puede optar por hacerse cargo de los restos de su familiar en la localidad donde ha fallecido, incinerarlos allí y volver a su país con las cenizas.

Para poder declarar las cenizas en las aduanas necesitará que la funeraria que se haya ocupado del proceso le facilite:

  • El certificado literal de defunción.
  • El certificado de incineración.
  • Todos los trámites propios de la repatriación.

Si usted tuviera la necesidad de repatriar los restos de un familiar, recurriendo a EMUCESA no tendría que preocuparse de nada porque nosotros nos encargaríamos de todo.